sábado, 17 de noviembre de 2012

Nena, no es por ti

Ya no te escribo. Hace mucho que no. Ya no te lloro porque mis lágrimas las gasté. No recuerdo con especial cariño ninguno de todos nuestros momentos ni intento que volvamos a revivirlos. Lo que me es imposible olvidar es lo feliz que era, incluso cuando no era feliz.

No te quiero a ti. Me quiero a mí contigo, pero sin ti.

Siempre he tenido la necesidad de que me rescaten sin pedirlo. Alguien que apareciera ahí cuando estaba mal sin llamarle y ahora me ahogo y ni siquiera estás tú para darme un poco de aire. No sé a quién querer ni quién dejar que me quiera. No sé contar lo que me pasa ni quién debe oírlo.

Tengo ganas de largarme, pero siempre me ha faltado valor para hacer cosas. No tengo nada aquí y vivo los momentos que vivo borracho. Ya no me llena nada.

Y ni siquiera estás tú.

viernes, 19 de octubre de 2012


A veces, aunque quieras, la garganta no te responde, solo puedes aguantar las ganas de llorar y parecer fuerte. Siempre es difícil decir adiós, sobre todo cuando esa persona está, pero ya se ha ido.

No me atrevo a hablar contigo, no sé si lo necesitas ni si te acuerdas de mí. Yo de ti siempre. Es  miedo. No es por ti, no es que no te quiera, es que soy un cobarde. Nunca fui capaz de ver sufrir a alguien cerca de mí.

La última vez solo tuvimos unos segundos, aún me recordabas, todavía sabías que éramos casi la misma persona, puede que incluso te hiciese ilusión saber que yo siempre quiero saber de ti. Ahora cada vez que llamo solo oigo tus gritos y tus llantos y no puedo soportarlo.

Escribo sabiendo que no vas a leer, pero necesitaba hacerlo. Es solo otro acto de egoísmo por mi parte.

Aguanta viejo y si te vas, si de verdad quieres irte, no sufras más.